Nunca más escribiré vuestros nombres
Odio y amo
De un corazón llegué a un abismo
No siento, no sufro, otros lo hacen por mi
Por una oscura cañada
Mi marchito y estéril corazón
Trabajos de día, de noche dolor
Nadie ha consumado mi homicidio
Mi voluntad puede matarme
Por el caos febril de la modorra
Mi piel está hecha de estrellas
El horizonte no tiene nada que ver con el futuro
Copular con la luz de las sombras me embaraza
Asesinatos dulces como nieve
Yo muero, tú vives
De nuevo en el camino, el temor se confirma
Qué hermosa tú, libre y en pié
El límite del amor que puedo inspirar
Los pasos de Judas en nuestras habitaciones
Nada excepto la bruma
Smile at Me Once More Before I Forget You
Desgarradora interrogación
Mis ojos son los de un perdedor
Bésame, muérdeme, incéndiame
En este corazón donde hace frío
Todo resuelto
El horror como eje de la trama
Lo más hondo de mi cueva umbría
Luchando cuerpo a cuerpo con la muerte
Tan cerca de tus brazos maniatados
Todo ha llegado demasiado tarde
En la galaxia virtual de las cabinas porno
Laberinto de la máxima destrucción
La memoria desfallecida
A través de la noche urbana
Hombres sin lágrimas
Sus labios ennegrecidos a besos
La voz que aún no ha sonado
Carmín de vida renovada
Los desiertos del mundo al extenderse
Acechas amantes
Te forjé como un arma
Despierta. Calla. Escucha
Junto a mí, sin cesar, se agita el demonio
Los muertos tienen paz
Amo a este hombre misógino
Las angustias se desvanecen
Levántate, vamos
Mientras trago saliva
Algún día tendré sueño por la tarde
Vivimos sin saber si el aire es nuestro
Las noches pálidas
Más fácil convenceríais a la que amáis
Azul índigo
He nacido para el luto y el dolor
Por qué se pudre lentamente mi alma
Los últimos versos que yo escribo
Bajo la terrible tiniebla de la luz solar
Tiempo presente y tiempo pasado
La sangre aúlla
Sentir que yo era tu
Ojos que vi tan llenos de dolor
Íntimo país lleno de monstruos
El dolor y su manto
A ti te hiere aquel que quiso hacerme daño
El cielo es un lugar donde nunca pasa nada
El espanto seguro de estar mañana muerto
Ayer te besé en los labios
Era mi dolor tan alto
Astro negro
Algo fieramente puro
Corro por los sueños sin falda
Caerá la espada sin filo
Velocidad de fuga entre sus fauces
Perfume que sobre mi carne ha quedado
Vivir se ha puesto al rojo vivo
Llorar ante el muro ciego
Hornos de fuego abierto
El fantasma del beso delincuente
Un perro ladra en la tormenta
Una palabra hacia la que tú ardes
Los errores de los otros
La estela que en ti dejó el futuro